Al terminar la carrera universitaria, para muchos suele haber una especie de incertidumbre sobre el rumbo que tomará su vida a partir de ese momento. Así que es normal sentirse algo perdidos o avasallados por el mundo real al que repentinamente habrá que entrar. Para ayudarte a decidir qué hacer, te traemos 10 posibles opciones:

1. Iniciar otra carrera afín

Muchas carreras tienen varios puntos en común y pertenecen a la misma rama formativa que elegiste en su momento. Sin duda sería un complemento para tu primera carrera.

2. Seguir con un posgrado (maestría)

Para muchos, continuar con un grado académico como lo es un posgrado enseguida de haber terminado la carrera, es básicamente para no perder el ritmo de trabajo. Esto no es una mala idea, sin embargo, hay otras razones; por ejemplo, el iniciar con una maestría se ve como complemento formativo luego de terminar la carrera.

3. Viajar

Es una manera de adquirir cultura y enriquecer el espíritu, algo muy positivo a la hora de enfrentarte a un nuevo mundo laboral que se abre ante ti.

4. Aprender un idioma

Nunca estarán de más. Es más, en muchas empresas te piden altos niveles de idiomas, pues cada vez hay más tendencia a la internacionalización de negocios. No se trata de una opción, sino de un deber, para poder ofrecer mejores servicios a una empresa ante una posible oferta laboral.

5. Irte a estudiar o a trabajar fuera del país

Muchas empresas valoran positivamente esto en sus candidatos porque supone que, inevitablemente, has tenido que ingeniártelas para entenderte y atender unas responsabilidades: estudios, trabajo, casa… en un país que no es el tuyo. Además, claro está, de haber aprendido y/o perfeccionado otra lengua. Supone, por ello, un valor añadido a tu experiencia personal.

6. Obtener una beca

Puedes pedir becas para realizar prácticas en empresas, ya sea en tu país o fuera de él.

7. Tomar un año Sabático

Muchas personas sienten grandes ganas de ejercer la profesión para lo cual han estudiado tanto; pero, muchas otras, sienten un gran cansancio y desmotivación; por lo que prefieren descansar durante un año y dedicarse a otros proyectos.

8. Emprender un negocio

Esta opción es la que más vértigo puede dar. Se trata de una inversión muy fuerte de dinero, esfuerzo e ilusiones, pero si crees en tu negocio y crees que puedes sacarlo adelante, puede que esta sea tu mejor elección. Además, existen ayudas para jóvenes emprendedores.
Fuente: Guía Universitaria