En casi una década, el potencial de crecimiento en la industria de cruceros se ha proyectado significativamente, de acuerdo con la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA por sus siglas en inglés); en 2009 había una afluencia de 17,8 millones de pasajeros aproximadamente y para 2018 se tiene contemplado que esta cifra alcance los 27,2 millones de viajeros, es decir, habrá un aumento que ronda los 10 millones de personas.

Es evidente que la industria naviera posee un potencial creciente de mercantilización; sin embargo, no todos los agentes se han aventurado a la comercialización de estos medios turísticos.

Las dimensiones y capacidad de alojamiento de cada navío crean una especie de hotel de lujo e incluso una ciudad sobre el mar, donde los pasajeros evitarán los procesos de desempaque, traslados y, de cierta manera, los horarios de disponibilidad.

Una ruta de crucero suele abarcar distintos países en un solo trayecto, con ello los tours y recorridos incrementarán la experiencia del viajero a un costo menor que si éstos se ejecutaran por medios segmentado. Al mismo tiempo, aquí se encuentra la oportunidad de comercializar el vuelo hacia el destino de partida del crucero, así como la noche de hotel anterior a la partida e incluso servicios o paseos previos o posteriores al viaje en altamar; además, al ser barcos todo incluido en la mayoría de los casos, los alimentos, bebidas e incluso los servicios de ultralujo y entretenimiento ya están contemplados en la tarifa, lo que genera un ahorro considerable.

Primera vez en altamar.

Para los viajeros que han decidido aventurarse en un crucero, es recomendable tomar en cuenta elementos como el visado que se requiere en algunos países. En muchas ocasiones se ofrece el servicio de visado como parte de las atenciones de los agentes de viajes, sin embargo no debe descartarse un estudio previo de los países que se visitarán durante el trayecto y con ello evitar disgustos o contratiempos.

Del mismo modo, sin importar la duración del viaje, es pertinente contemplar el seguro médico para el viajero. Este servicio también lo pueden incorporar a la planeación de cruceros los agentes, ya que en ocasiones solo existe el servicio médico menor a bordo de la embarcación.

En seguimiento a las previsiones, la edad de los tripulantes es otro factor que considerar, ya que en viajes de larga duración se aconseja que los menores de edad tengan una edad mínima, en viajes cortos (7 días) se sugiere que los pequeños dispongan de por lo menos seis meses de edad, mientras que en travesías de mayor duración lo oportuno es que los niños tengan al menos un año.

Aunque el tiempo de uso del camarote será mínimo en relación con el resto de las actividades durante el viaje, es necesario tomar en cuenta el acondicionamiento y servicios que en él se encuentren, así como la categoría y ubicación de éste dentro de la embarcación. Cierta recomendación que debe tomarse en cuenta refiere a los paisajes que ofrecerá cada tipo de viaje, ya que en ocasiones el mar será el único panorama que se mire, pero en caso de rutas costeras es bueno conocer de qué lado están los litorales para decidir la ubicación: a babor (parte izquierda del barco) o a estribor (parte derecha del barco)

¿Por dónde empezar?

La oferta de cruceros es muy amplia y dependiendo de la naviera la experiencia será distinta para los viajeros, no obstante, el índice de preferencia recae en trayectos como el Caribe, que destaca por la cálida temperatura, así como por sus paisajes coloridos que muestran aguas azul turquesa, donde México, Cuba, Puerto Rico, Bahamas, Jamaica, República Dominicana, Barbados y Florida son los puntos con mayor afluencia.

El Mediterráneo es un clásico de los cruceros por Europa donde destinos como Roma, Florencia, Pisa, Nápoles, Venecia, Palermo, Sicilia, Mónaco, Barcelona, Valencia, Mallorca, Ibiza y Cádiz son los más socorridos.

La belleza natural del mar Báltico es uno de los imperdibles del norte de Europa, donde los fiordos contrastan con la riqueza arquitectónica e histórica de San Petersburgo, Copenhague, Oslo, Helsinki y Tallin.

Así qué ya sabes lo indispensable para embarcarte en un crucero y vivir esta experiencia

FUENTE: Revista_Turísitica_Trade_News