A lo largo de la vida, es usual que el pensamiento rígido te mantenga atascad@ … ¡a menudo sin siquiera darte cuenta de que estás atrapad@! Dado que este tipo de actividad mental no puede conducir hacia una nueva dirección, tomar conciencia debe ser el primer paso para deshacerte de tus excusas para siempre.

Cultivar la conciencia es, de hecho, la actividad preliminar en la experiencia de la «apertura» de encontrarte con tu yo auténtico. Vivir tu vida ajena a tus patrones de pensamiento y creencias, día tras día, año tras año, es un hábito que alienta y eleva tu ego o falso yo. Eckhart Tolle afirma que «la conciencia y el ego no pueden coexistir» porque la conciencia alienta y eleva a tu ser auténtico para ser el centro de tu experiencia de vida. Aunque los seres falsos y auténticos son mutuamente excluyentes, el conocimiento de ambos es valioso. De la forma en que lo veo, si vas a practicar una vida sin excusas, tu relación primaria necesita ser 100 por ciento auténtica contigo mism@.

Todo ser verdaderamente se originó en un mundo sin forma e invisible. Los científicos reconocen que todas las partículas (incluido tú) emergen de un campo de energía de “la nada”. Es el Espíritu que da la vida, y es al Espíritu que regresa toda la vida. Hay muy poco espacio para el ego aquí, ya que se aferra a la falsa creencia de que son sus posesiones y logros lo que lo hacen ser. Ser consciente de tu verdadera esencia conduce a la conciencia de tu magnificencia, tu Divinidad y tu poder único de crear para ti lo que sientes es tu destino aquí en este planeta, más allá de cualquier excusa.

Cuando la conciencia es tu realidad, no necesitas explicar tus deficiencias u oportunidades perdidas. En cambio, trasciende la atracción del ego y se mueve hacia una dimensión totalmente nueva de la conciencia superior. Para decirlo de manera simple y sin rodeos: si no te das cuenta de que no tienes por qué estar atascad@ en tus viejos hábitos de pensamiento, entonces los hábitos prevalecerán y persistirán.

De las Excusas a la Conciencia

Romper con los viejos hábitos requiere notar que estás creando impedimentos en tu vida, y que estos impedimentos se han convertido en excusas que te llevan a las llamadas limitaciones. Por ejemplo, si eres reaci@ a asumir riesgos y tiendes a elegir el camino seguro o más fácil, esto te ha llevado a erigir barreras mentales. Esas barreras son lo que llamamos «excusas», y te dan una aparente “salida”. Así que cuando llegue el momento de probar algo nuevo -o dar un paso que podría resultar en fracaso, convertirse en el blanco de la crítica, perder un concurso o competencia, o cualquier cosa que te ponga en el camino hacia convertirse en una más fuerte y más auto- dependiente persona, llegarás a la misma vieja excusa y a evitar el riesgo. Todo esto es un ejercicio que comienza y termina en tu mente: estás acostumbrad@ a pensar que racionalizas diciendo que fue heredado o impuesto sobre ti por padres bien intencionados (aunque cautelosos).

Simplemente con ser consciente de lo que tus excusas hacen, se abrirán vastas arenas de nuevas posibilidades. Puedes comenzar este proceso prestando atención a la parte falsa de ti mismo que cree en las limitaciones. Simplemente observa los pensamientos en tu mente y los sentimientos que provocan en tu cuerpo y observa cuando no resuenan con tu ser auténtico. Sin embargo, no tienes que cambiar o arreglar esos pensamientos y sentimientos. Al tomar conciencia de tu verdadero ser, sólo necesitas prestar atención sin juicio a tu ego, y éste retrocederá gradual y naturalmente a la luz de tu conciencia. Recuerda, tú no eres sólo la cáscara temporal que llamas «cuerpo» – tú eres esencia Divina la cual es ilimitada, sin forma e infinita.

Cuando notas la charla de tu ego, descubres la habilidad de superar los hábitos establecidos desde hace mucho tiempo, y empiezas a ver todo lo que ha sido cegado por la excusa. La conciencia conduce a tu ser más elevado; el ego conduce a tu yo terrestre. Cuando dejas que la Divinidad crezca dentro de ti, la conciencia será lo que atraes a todos los aspectos de tu vida.


Como un devoto hindú dijo una vez: «La flor desaparece de sí misma a medida que crece el fruto, así mismo; tu ego desaparecerá conforme la Divinidad crece en ti.» Dejar que la Divinidad crezca dentro de ti implica sinceridad, servicio a los demás, bondad y reverencia hacia toda la vida. Esforzarse para volverse consciente incita auténticos pensamientos para crecer y aparecer en tu mundo interior, y así; la baja auto-estima se desvanecerá conforme la Divinidad crece dentro de ti.

¡Extracto tomado de “Las excusas se han ido”!